Emotiva exaltación

cartel

El pasado 21 de Febrero, una persona que aprecio mucho fue el encargado de la exaltación del cartel con motivo del 25º aniversario de la primera cuadrilla de costalero del Nazareno, como viene siendo habitual en Jesús Pedrosa, fue capaz de plasmar el sentimiento Nazareno en una simples y emotivas palabras.

Aquí os dejo el texto integro de tan maravilloso discurso.

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Cofradía de nuestro Padre Jesús Nazareno y Mª Santísima de la Victoria en su Pena y Dolor

Presentación del cartel conmemorativo del 25 Aniversario 1ª Cuadrilla de costaleros

       Buenas noches, hermano mayor, señor consiliario, miembros de la comisión de gobierno, señoras, señores, hermanos, hermanas, y especialmente costaleros y costaleras. Permitidme una aclaración inicial, he dicho costaleros y costaleras pero no volveré a usar esta diferencia de género, cuando diga costalera o costalero me refiero a cualquiera de mis hermanos o hermanas con los que, en algunos casos he tenido el honor de compartir ensayos y el Jueves Santo parihuela, sabéis el cariño que os tengo, no se de diferencias por ser de la cuadrilla de “los tíos” o “las tías”, términos que vosotros empleáis para distinguir una cuadrilla de otra. 

       Nos ha reunido hoy aquí, el cartel conmemorativo, que la Cofradía de Jesus Nazareno y María Santísima de la Victoria, mi cofradía, ha editado para celebrar los 25 años de la primera salida procesional del entonces nuestro único titular, Jesus Nazareno, a las calles de Baza, llevado por una cuadrilla de costaleros formada en su totalidad por hermanos de nuestra propia hermandad. 

       Esta cuadrilla se forma, como todo en nuestra cofradía, por dos motivos fundamentales, uno, LA ILUSIÓN, el otro LA FE. 

       Después de tres años saliendo el Nazareno con costaleros “prestados” por la Cofradía de la Lanzada de Granada, la junta de gobierno, se plantea crear una cuadrilla propia. 

       Ilusión, sí, porque en aquella época, con el sentimiento cofrade y especialmente la tradición costalera existente en Baza, saliendo del ruinoso San Jerónimo, muchos recordareis en qué condiciones nos la encontrábamos año tras año, con un trono hecho de retales de una parihuela antigua de San Juan, adornada con tallas antiguas, no, seamos realistas, antiguas no, viejas. No me digan que no hay que echarle ilusión a la cosa para plantearse semejante reto: reunir entre 35 y 40 hombres dispuestos a sacrificar ratos de ocio para los ensayos y para la tarde del Jueves Santo debajo de un trono. 

       Se encarga especialmente del “reclutamiento” de costaleros Ignacio Alcantud, él sabrá cómo, que les dijo, que ofreció para conseguirlo, pero lo hizo, quizás solo les dijo, “nuestro Nazareno Señor de Baza necesita cuadrilla propia”, y así reunió en torno a 40, no podemos decir hombres por que en su inmensa mayoría eran zagales, como se ve en el cartel que hoy presentamos. 

       Con estos mimbres se empieza a tejer uno de los cestos más hermosos que se han tejido nunca en esta cofradía, los costaleros. 

       No me voy a detener en explicar cómo fueron los ensayos ni las estaciones de penitencia a partir de este año, mi cuadrilla, digo mía porque yo he tenido el honor de pertenecer a ella, no es calificable, es la cuadrilla del Nazareno. 

       Cuatro años más tarde una hermana, Esther Polaino, un apellido histórico en nuestra hermandad, entra a formar parte de la comisión de gobierno, le da un ataque de ilusión, y plantea crear una cuadrilla de costaleras. Les voy a contar la verdad, la idea no fue unanimamente bien recibida , pero se le dio luz verde: no lo conseguirá y si lo consigue las “niñas” no podrán ni siquiera levantar el trono, fue el comentario de algunos miembros de la comisión de gobierno que pensaron mas en la tradición, “ como va a salir el Nazareno llevado por mujeres”, que en la ilusión y la fe que movía a Esther. 

       Es imposible equivocarse más, consiguió reunir casi dos cuadrillas completas, además podían más que de sobra con el trono, sólo tenían un pequeño inconveniente, como sería su estatura, que en las rampas la patas de la trasera rozaban en el suelo. 

       Estos nuevos mimbres sirven para completar y dar otra sensibilidad a la cesta que en su día ilusionó a nuestra cofradía y hoy es uno de sus pilares fundamentales. 

       De enseñar, dirigir y sufrir a estas cuadrillas, digo sufrir por que los capataces han soportado esos ensayos, mínimo uno cada año, donde derecha por igual se convierte en izquierda atrás, una levanta a pulso pasa a ser un dragón chino, así hasta conseguir que nos amenazaran con sacar al Nazareno con ruedas. Esta broma ya forma parte de la tradición y de la alegría de ser costalero, tenéis que perdonarnos. 

       Sólo tres hombres han tenido el honor de mandar esas cuadrillas, Ignacio Alcantud, Baldomero Álvarez y ahora Jesús Pedrosa. Tres estilos diferentes, tres sensibilidades distintas unidas por el nexo común de su mar y su fe por el Nazareno. Vosotros sois y habéis sido algo más que los ojos de ese inmenso corazón ciego que va debajo de las faldillas. Sois su referente y en vosotros recae la responsabilidad, no sólo de enseñar y armonizar los distintos pasos, sino de infundirles esa fe que han hecho distintas e inigualables a estas cuadrillas, de la que siempre he dicho que pueden llevar al Señor del Gran Poder por la Campana en Sevilla. Al fin y al cabo es nuestro Nazareno, sin que ningún sevillano pueda hacer otra cosa que admirarlas. 

       Tú capataz, eres el que ordena a golpe de llamador, a golpe de corazón, el andando nos vamos, y cuando tú lo mandas hay que irse, pero hay que saber irse: el Nazareno no va a andar de cualquier manera. 

       Porque cuando el Jueves Santo a media tarde mandas irse de la casa de hermandad a las calles de Baza, el Nazareno no sale por el esfuerzo de su cuadrilla, no, lo hace moverse la ilusión de sus costaleros en pasearlo para que siendo el Señor de Baza, toda Baza le rece. 

       Cuando en la Calle de Las Monjas mandas ese paso que hace imposible creer que debajo de su trono van personas, es que no son costaleras los que lo mueven, es el amor y la delicadeza lo que hace flotar sobre el corazón costalero que lo lleva. 

       En la rampa de la Mayor, no sube el trono por el empuje de su gente costalera, sube, y como lo hace, nunca nadie ha podido igualarlos, sube por la fe de su cuadrilla. 

       Ya en su barrio de San Juan, nuestra particular Jerusalén de silencio, donde el aire se llena de incienso y cera, cuando la luna se detiene en la torre de la Iglesia para ver y así poder creer que ese Nazareno cruza desde la Cara de Dios por la Plaza de los Moriscos hasta la calle del Cáliz, sin un mal movimiento, sin un solo roce en esos recodos por los que parece imposible que quepa, a ese Nazareno no lo mueve la fuerza de su cuadrilla, ni son las horas de ensayo las que logran esa perfecta armonía. Todo eso lo logra la fe de ese inmenso corazón lleno de amor que formáis la cuadrilla y tú, tú y la cuadrilla. 

       Cuando ya cansados regresáis a la casa de hermandad y con el último esfuerzo acunáis a nuestro padre para dejarlo, “ahí quedo”, por última vez este año, quisiera el costalero nazareno prolongar ese momento, no salirse de la parihuela, seguir llevando a su Nazareno. Pero a partir de ahora toca ser costalero en la vida, sacar todo ese sentimiento que has tenido durante tu estación de penitencia y llevarlo a tu vida diaria, ver en cada hermano necesitado a ese Nazareno que has paseado por Baza, amar a cada hermano como lo has amado a Él, perdonar como Él nos perdona, esa es tu misión realmente importante y lo que el Nazareno quiere de ti. 

Fe, esto es un capítulo aparte y es el segundo pilar al que me refería al principio, de lo que pretendo una reflexión personal que quiero compartir con vosotros. 

       Fe, sí, porque un costalero o costalera que no tenga fe, es sólo un porteador, un tonto que se dedica a levantar peso sin otro sentido que cansarse, o pasear un fajín en el cuello entre relevos. 

       Estos no son mis hermanos y hermanas costaleras, un costalero nazareno sabe que el Jueves Santo, cuando saca la imagen del Nazareno a la calle, lo que lleva es la representación de su padre, el hijo de Dios hecho hombre. Sí , el Nazareno dijo a Lázaro: levántate y anda. Es el costalero quien le dice a Él: levántate y anda conmigo, sobre mí para que Baza te adore y te rece. 

       Sabe, su fe se lo dice, que es el costalero de Dios, que lo pasea con amor por Baza. Aunque algunos no sean capaces de verlo, es Dios hecho amor para nosotros. 

       Cree en sus enseñanzas: amaos los unos a los otros como yo os he amado, nos dijo el Nazareno. Si no eres capaz costalero de amar y ayudar a tu hermano en la vida con la misma pasión y empeño que pones en una levanta o en la rampa de la Mayor, estas fuera de sitio, no mereces estar bajo esa parihuela, porque un costalero nazareno no reza como los fariseos en el centro de la Iglesia o en las plazas para que todos lo vean. Un costalero nazareno cuando reza se recoge en su parihuela hecha faldilla y empieza su oración, con cada levantá, con cada variación va rezando. Tienes además el inmenso honor de tenerlo solo para ti y muy cerca, llámalo cuando ya no puedas más, cuando Él solo tiene la solución al problema. El Nazareno es la fuerza, confíate en Él, cuéntale con toda la sinceridad de tu corazón tus miedos, tus necesidades y verás cómo te escucha y atiende. 

       Cuando un costalero mira al Nazareno sabe que está ante Dios hombre, eso no es cualquier cosa. Entonces el costalero se va a su trabajadera y en silencio pide sin abrir la boca, porque mira al hombre, pero sabe que dentro está Dios, por eso, porque sabe que todo está en Él, es por lo que mirándolo como hombre, lo sabe Dios, y en ese Dios y en ese hombre, el costalero encuentra todas sus fuerzas. Pero no lo confundas con un hacedor de tus deseos, no te preocupe tener momentos de duda, hasta el mismo Nazareno en sus últimos momentos dijo: Padre, por qué me has abandonado. Mantén tu fe en Él, nunca te dejará solo. Abre tu corazón a sus palabras, ábrelo con sinceridad y verás como te indica, te consuela y te da esperanza, aún en los momentos mas dolorosos, cuando no podemos entender nuestra desgracia. Si de verdad tienes fe y lo amas, Él vendrá en tu ayuda. Porque el Nazareno te quiere. 

       Dentro de otros veinticinco años, quizás otro costalero viejo ocupará mi lugar, y los que estéis aquí veréis que el Nazareno sigue siendo el Padre que nunca falla, quizás alguno os acordéis de este viejo costalero y no tengáis más remedio que reconocer que mis cuadrillas con su ilusión y su fe, seguirán siendo un corazón inmenso cargado de amor para su Nazareno y por sus hermanos. Seguirá siendo la cuadrilla del Nazareno, con eso está dicho todo. Hasta el mismo Nazareno lo dice: 

No quiero luces ni flor              Que aunque parezca sencilla
ni tanto lujo de plata                                   esa cruz del costalero
Una cosa más barata                             vale mucho mi cuadrilla
Algún detalle de amor                          y yo soy Dios y no quiero
más que no me falte el rumor               pasearme en canastilla
de mi gente costalera                         si no es con mis costaleros.
Esa gente que me espera                                                                           
para llevarme en un vuelo                                                                         
hasta las puertas del cielo                                                                            
con una trabajadera.                                                                                       

Baza, 21 de febrero de 2.013
Jesús Pedrosa

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Un lujo poder decir que yo compartí sudor y trabajadera con esta persona, y con muchas más que salen en esa foto en blanco y negro de la primera cuadrilla.

Un pensamiento en “Emotiva exaltación”

  1. Jesús vaya palabras. Cada vez que lo leo emociona. Me acuerdo de la “levantá que te hicimos en Guadix.

    Eres muy grande. Y como dice mi hermano:
    Un lujo poder decir que yo compartí sudor y trabajadera con esta persona, y con muchas más que salen en esa foto en blanco y negro de la primera cuadrilla

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